PRODUCCIÓN
¿Cómo se fabrica el hachís de alta calidad?
El arte de la producción tradicional de hachís se remonta a siglos atrás. El hachís es una forma concentrada de resina de cáñamo, creada separando y comprimiendo cuidadosamente los pegajosos tricomas que se encuentran en la superficie de la planta de cannabis.
He aquí un resumen de los pasos clave para elaborar hachís de alta calidad:
1. Selección de la materia prima:
La calidad del material de partida es crucial para producir hachís de primera calidad. Sólo se seleccionan flores de cáñamo ricas en resina pegajosa y tricomas para garantizar la potencia y el aroma.
2. Extracción de resina:
Los tricomas contienen los compuestos activos del cannabis, como el CBD, el CBG y el CBN. Para separar la resina del material vegetal se utilizan diferentes técnicas de extracción, como el tamizado en seco y la separación con agua helada.
3. Tamizado en seco:
Este método consiste en frotar suavemente las flores entre las manos para separar mecánicamente la resina. La sustancia pegajosa que queda se puede recoger. Para una producción a mayor escala, se utilizan polinizadores para tamizar grandes cantidades de material vegetal de forma eficaz.
4. Presionando:
Una vez recogidos los tricomas, se prensan para crear bloques compactos o una forma más blanda y maleable, dependiendo de las características de la resina. El prensado aumenta la densidad y la longevidad del hachís.
5. Curación:
Algunos productores dejan que el hachís se cure con el tiempo, lo que mejora su sabor y su contenido en cannabinoides. El curado se realiza en entornos controlados para optimizar el producto final.
6. Conformación:
El hachís puede moldearse en diversas formas, como losas, bolas o cilindros, según las preferencias del productor y la demanda del mercado.
7. Secado:
Una vez moldeado, el hachís debe secarse adecuadamente para eliminar cualquier resto de humedad, evitar la formación de moho y prolongar su vida útil.
8. Almacenamiento:
Para mantener su calidad, el hachís debe conservarse en un lugar fresco y oscuro. Los recipientes herméticos son ideales para evitar la oxidación y conservar la frescura.